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Celebramos la Fiesta de la Luz

En el corazón del invierno, cuando las noches son más largas y el frío nos invita al abrigo y al silencio, nos reunimos para encender faroles que simbolizan la calidez que cada uno lleva dentro.
En las escuelas Waldorf, esta fiesta nos recuerda que, incluso en la mayor oscuridad, hay una luz interior que puede crecer y brillar. Es un momento de recogimiento, de contemplación y de conexión con los ritmos de la naturaleza. Así como el sol comienza lentamente a retornar tras el solsticio, también nosotros podemos nutrir la esperanza, la bondad y la claridad en nuestro interior.
Caminar con una vela en la oscuridad se convierte en un gesto lleno de sentido: una invitación a ser luz para uno mismo y para los demás.
Que la llama encendida en cada corazón nos acompañe durante todo el invierno.
