Los días cada vez más cortos nos anuncian que el invierno está pronto a llegar, el entorno invita a estar adentro, al silencio, a resguardarnos del clima y a cuidar del propio hogar. En este contexto aparecen desafíos en torno a la individualidad y a la comunidad. ¿Cómo encontramos las fuerzas y la voluntad que tenemos disponible para continuar sosteniendo, alimentando y fortaleciendo nuestra comunidad? ¿Dónde estoy Yo dentro de esta comunidad?
El martes nos reunimos entre adultos para vivenciar éstas profundas preguntas a través del color con una experiencia de acuarela grupal.
Este ejercicio dió pie a un pequeño conversatorio, donde surgieron mas preguntas: ¿quien soy yo como individuo en la comunidad? ¿Cómo dispongo mi individalidad al servicio de la comunidad? ¿En qué momentos, gestos, hemos apreciado este gesto en nuestra comunidad?
A la tenue luz de la vela nos despedimos cantando una canción de la fiesta de la luz.